jueves, 8 de diciembre de 2011

Seguridad en los estadios


Ayer me disponía a asistir al estadio Cementos Progreso con mi esposa y tres amigos para presenciar uno de los partidos de las llaves semifinales del fútbol nacional. Al enterarme que mis amigos no podrían acompañarnos decidí no ir. Resolví lo anterior porque pensé que no era prudente exponer a mi pareja en caso de algún tipo de disturbio en las gradas. De alguna manera, me siento más seguro cuando van mis amigos ya que un par de veces hemos tenido incidentes tanto dentro como fuera de las instalaciones deportivas.

Mi esposa en repetidas ocasiones me ha manifestado su deseo de asistir al estadio para disfrutar de un partido en vivo. Ha tenido la oportunidad de conocer el recinto mencionado pues de adolescente participó en distintas justas por parte del colegio en donde estudió. Según me ha expresado "no es lo mismo", ella quiere sentir la fiebre del fútbol, gritar un gol al momento de chutado, acompañada de cientos de voces que al unísono lo expresan. Coincido a totalidad con ella.

Me siento en deuda, pero al mismo tiempo pienso que mi deber es cuidar de su integridad y por ningún motivo, ni el más importante de los partidos, la arriesgaría. En mi niñez asistir al estadio era una fiesta de familia, mi padre me llevaba de la mano a disfrutar de los diferentes encuentros de mi equipo favorito. Rojos y Cremas sentados al lado y ninguno se agredía, al contrario, se daban la mano al concluir los noventa minutos, como señal de "buen juego". Ahora el asunto es distinto, ni las mallas logran detener la furia de algunos fanáticos que no buscan un espectáculo deportivo sino pleito y vandalismo.

Sería injusto afirmar que es un problema de Guatemala solamente, de hecho, en países como México, Argentina y España ocurre lo mismo. Vean el siguiente vídeo, una balacera en pleno juego, esto ocurrió en el Estadio Corona ubicado en Torreón Coahuila, México.


Esto pasa porque delincuentes ingresan como "aficionados", y como escribí en el párrafo anterior, con el objetivo de armar disputa. Los directivos del Cementos Progreso saben de este problema, por ello han tomado medidas para motivar la asistencia, una de ellas ha sido reducir el precio de los boletos, en especial para damas y niños. Aplaudo esta acción que mejora la asistencia pero no ataca la causa principal; la violencia. En un tiempo, también, no permitieron el ingreso a la Ultra Sur a las instalaciones del estadio.


Todo inicia con la corrupción, la venta de boletos sobrevalorados en el mercado negro y el cobro excesivo en los parqueos improvisados en la afueras del estadio. Las medidas de seguridad deberían ser más fuertes, no me incomodaría pasar por dos registros con tal de saber que dentro de las instalaciones podré disfrutar de un buen juego, sabiendo que no hay mareros infiltrados. ¿cómo ingresan canchinflines y cigarros? algo pasa en las entradas...


Links relacionados:

España

Detienen a más de 80 personas por disturbios en Barcelona.

Detenido un cabecilla 'Ultra-sur' por lesiones, amenazas e incendio.

Argentina

Incidentes en el Estadio Monumental.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Es triste que un deporte tan popular se vea empañado por la violencia, creo que a la larga esta "distracción" es uno de los desahogos de nuestra pobre sociedad vivimos bajo un clima de resentimientos, odios y frustraciones que si le agregamos una pasión por un equipo, esto se convierte en una bomba, hacen falta más que leyes para controlar esta plaga.

Sakis dijo...

@Anónimo: Estoy de acuerdo contigo respecto a que es necesario legislar para este tema. Nuestro país necesita deporte y asistir al estadio es una forma de apoyarlo, gracias por comentar.

Attakinsky dijo...

Realmente la solución no es una sola, (perdón por la redundancia) sino el conjunto de varias soluciones a problemas menores que en conjunto forman uno aún mayor.

No hay una legislación adecuada contra el vandalismo en las instalaciones deportivas. Los detenidos salen libres poco tiempo después por agresión común y a veces, falta de pruebas. Si se endurecieran los castigos (compensaciones económicas y prisión por varios meses), muchos se lo pensarían dos veces antes de actuar.

El equipo no sale perjudicado en ningún aspecto por las faltas de sus aficionados. Por eso, no se toman la molestia en controlar a los mismos. Si un grupo de aficionados del equipo X inicia actos delictivos, el partido debiera suspenderse inmediatamente y como mínimo dale a ese equipo, el encuentro por perdido (aún si el encuentro ha finalizado). Solo entonces las asociaciones deportivas se harían cargo del tipo de gente que les apoya.

La economía es un problema, pero creo que invirtiendo en detectores de armas para cada entrada del público puede ayudar. Cero banderas con palos de madera (pueden ser plástico suave) y los policías no agrupados con miedo como se ha visto, sino actuando con inmediatez cuando surgen focos de violencia, podrían ayudar a llegar a los extremos que todos hemos visto.

Se ha llegado al extremo de prohibir ingreso de encendedores, monedas y demás. Pero en Estados Unidos, en las estadios de béisbol, al primero que actúa de manera incorrecta, llega la seguridad del estadio y toma acciones concretas. Incluso retirando al aficionado involucrado.

Los estadios en Guatemala carecen de sistemas de seguridad adecuados. Pocas o ninguna cámara de vigilancia, escaso o ningún miembro de personal capacitado para manejar situaciones violentas y sobretodo, algo que se ha ido incrementando en Europa: celdas o carceletas en los estadios para retener a los violentos para luego ponerlos a disposición de las autoridades correspondientes. Es cierto, en Europa han logrado rebajar los niveles de violencia en el deporte, pero lo han hecho endureciendo las normas e invirtiendo en sistemas de seguridad. Mientras no lo hagamos, las cosas irán a peor.

Pepe Barrascout Ortiz dijo...

Que impresionante el video y acá en Guatemala insisten en cercar con mallas los campos, no solo por esto sino por terremotos o la lamentable matanza del Mateo Flores.

He tenido la oportunidad de estar en estadios en Estados Unidos y la seguridad es impresionante, y estando adentro realmente se disfruta con toda tranquilidad el juego.

En la TV se ve también como en estadios españoles y de otros países europeos, mantienen un alto nivel de seguridad.

A veces he tenido la intención de ir a ver algún juego, pero inmediatamente desisto, no me siento seguro y no vale la pena el riesgo.

Muy buen artículo Sakis

Sakis dijo...

@Attakinsky: Muy interesante lo que comentás. Apoyo tus ideas, en especial la de instalar detectores de armas y legislar castigo para los implicados como para los equipos. Gracias por participar en esta discusión.

@Pepe: La tragedia del Mateo Flores marcó un lamentable precedente. En la mayoría de estadios de Europa no hay mallas, eso dicta el nivel de cultura y respeto de los aficionados. Siempre es grato leer tu opinión en este espacio, saludos.

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