Moroso es la persona que está identificada como deudor, que tiene una cuenta pendiente de pago. En el transcurso de nuestra carrera profesional es inevitable cruzarnos con un cliente con esta característica, aquel a quien hay que insistir para que pague y en muchos casos deja la cuenta como incobrable.
Hoy quisiera compartir con ustedes acerca de este tema que en más de una ocasión me ha provocado algún tipo de incomodidad.
Cuidando la espalda
Ser freelance tiene muchas ventajas, pero no todo es color de rosa, también hay desventajas y una de ellas es la morosidad en los clientes. Para evitar esta situación nada agradable es necesario emplear ciertos mecanismos para no ser sorprendido y/o tomado como ingenuo.
Siempre que realices un trabajo solicita el 50% de adelanto sobre el saldo, ya que con esto asegurarás el tiempo invertido, el 50% restante ya cuenta como ganancia. Procura no entregar la factura con el anticipo recibido, más bien extiende un recibo provisional y cuando la cuenta esté saldada extiende el documento legal de soporte que corresponde.

Anuncio utilizado con fines explicativos
Si eres diseñador, no entregues los archivos editables, envía a través de una presentación de Power Point los bocetos ¿algunos pensarán y por qué en una PPT? la respuesta es sencilla, el cliente no podrá acceder al contenido a menos que haga una captura de pantalla. Es más, coloca la palabra boceto para hacer énfasis que existe un saldo pendiente. Eso si, de una forma sutil sin ser invasivo.
Tratando con morosos
Ten en cuenta que tu prestigio como profesional y la imagen de tu empresa están en juego, por lo tanto no conviene a ningún grado tener algún tipo de pleito con el cliente. Si alguien te adeuda, de manera cordial realiza una llamada o escribe un correo electrónico. Personalmente yo prefiero llamar, ya que un tono de voz firme permite que el cliente sepa que se trata de un asunto serio.
Cobrar no es agradable, incluso muchos prefieren dar las cuentas por perdidas antes que reclamar lo que legalmente les corresponde. Por pena, vergüenza o estereotipos, cual sea el caso, debes dejar atrás todo prejuicio y solicitar que el saldo pendiente sea cancelado en la mayor brevedad posible.
Cobra como máximo tres veces, no caigas en la insistencia y hostigamiento, preocúpate más por la excelencia de tu trabajo que un saldo pendiente. Saca a relucir la dignidad de tu persona y profesión, y no permitas que te falte al respeto un cliente deudor.
Cortando lazos
En un par de ocasiones me ha tocado romper con la relación laboral por falta de pago. Es importante que sepas que lo mínimo de un trabajo bien realizado es una remuneración justa. Si estás lidiando con un cliente con quien has utilizado varios métodos de cobro y aún así se niega a pagar, corta todo tipo de lazo laboral. Libérate de la carga emocional que genera ese cliente moroso. No te enojes, recuerda que quien se enoja primero pierde. No será el único, ni el último cliente a quien le trabajes, el océanos es grande y profundo.
Al final, será la imagen del cliente la que se verá dañada mientras que en tu caso saldrás airoso de saber que cumpliste con el trabajo en el tiempo establecido, una satisfacción que el dinero no puede comprar.
Respecto a accionar por la vía legal, es una forma de coerción amparada por la constitución que puede hacer reaccionar al cliente, aunque debes tomar en cuenta que tendrás que invertir una cantidad considerable de tiempo en los tribunales.
La deudas no se olvidan
Sabemos claramente que alguien que debe, no lo olvida, o dime, ¿se te olvida pagar la luz, el agua o la factura de tu celular? Por supuesto que no, es algo que tenemos más que presente. Lo mismo ocurre con los clientes, no creas el cuento de que se le había olvidado, que tenía mucho trabajo y se le había pasado por alto y un sinnúmero de pretextos más.
No generalices
Existe una falacia la cual tiende a generalizar. Presenta maneras erradas de pensar que asumen que todos son iguales, por ejemplo: "todos los japoneses son karatecas o todos los brasileños son futbolistas". No todos los clientes son morosos, si bien hay un grupo de pícaros en busca de trabajos gratis no generalices. Existen clientes altamente cumplidos y de una conducta intachable. Que ninguna mala experiencia del pasado haga que cambies de actitud o te vuelvas tosco con el trato con tus clientes. Ten presente que cada negocio es distinto y por ende las circunstancias y maneras de operación.