
Conmemorando la fecha sería oportuno publicar en la hoja de papel un post alusivo pensé. En mi grupo de jóvenes hemos denominado febrero como "el mes del amor" y las prédicas tendrán esa temática. Es necesario estudiar qué es el amor pero es tan difícil conceptualizarlo o lanzar una definición al respecto.
Se busca hacer una redacción coherente y proveer un estilo romántico de escritura para intentar describir lo que está inserto en nuestra alma. Todos lo hemos sentido alguna vez y si nos diesen una hoja en blanco y un lápiz, quizá lo que menos encontremos sea texto, aunque existe una probabilidad de que se escriba un nombre o dibujen corazones. Claro, no me refiero al órgano bombeador de sangre sino al símbolo que lo representa.
Dos lecturas que vienen a mi mente son: "El arte de amar" de Erick From, el cual es un estudio de la teoría del amor, y la otra es la Biblia. A un principio pensé en el capítulo 13 de 1a. de Corintios, denominado "el capítulo del amor", pero pensándolo bien la Biblia no tiene un libro, capítulo o verso dedicado al amor sino que todo en sí misma lo representa.
Allí está plasmada la historia de amor más grande e irrepetible. Vemos desde las primeras páginas a un Dios con el deseo de hacer feliz a su creación -nosotros-. Muestra su bondad a través de un paraíso, luego decenas de hojas adelante, brinda una segunda oportunidad por medio del sacrificio de corderos y conforme vamos avanzando en la lectura, notamos que después de la oportunidad vino otra y otra y así sucesivamente.
La Biblia contiene una división: Antiguo y Nuevo Testamento, la segunda parte de este conjunto de libros inicia con la historia de la práctica del amor. Vemos a un ser amoroso que nota que lo que formó con sus manos está muriendo, necesita ayuda.
Pensemos en una hormiga que se conduce hacia una olla de agua hirviendo, vemos que va directo a su muerte, lo que primero atraviesa nuestra frente es advertirla del peligro. Le hablamos pero no nos presta atención, no compartimos el mismo lenguaje. Nos situamos frente a ella, y lo que hace es trepar y logra pasarnos.
Por último y la única solución para detenerla de lo trágico es convertirnos en una hormiga. Seremos iguales a ella o al menos en apariencia, nos comunicaremos mejor y entenderá. Nos haremos inferiores, correremos el riesgo de ser pizoteados por una bota insolente. Pero allí radica el verdadero amor, el dar la vida el uno por el otro.
sábado, 13 de febrero de 2010
Escribir algo por el día del amor y la amistad
Etiquetas:
Amor,
Reflexiones



2 comentarios:
Que lindo post mi amor, en verdad me gustó.
Realmente Dios es el verdadero amor y por él podemos sentir ese sentimiento tan bello.
Comparto 1 Corintios 13:10 "pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto desaparecerá".
@Leslie: Gracias mi amor. Ese versículo si que es especial para mi. ¡TE AMO!
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