martes, 22 de diciembre de 2009

Sigo siendo un niño


Por la edad no lo creo y en fisonomía estoy lejos, más bien por seguir creyendo en personas que sabes que te fallarán o esperar ciertas reacciones. Esperanzado de que este vez no sea así, la historia se repite, ¡claro! el proceso cíclico, lo único que varía es el año.

Al fin y al cabo es Navidad, época de perdón. Es hora de hacer de cuenta que nada pasó como en años anteriores, olvidar lo ocurrido y esperar a que en la proximidad del tiempo, las cosas cambien. "Es mejor crédulo que desconfiado"

1 comentarios:

Joe dijo...

je je je... si todos pudiéramos ser como los niños, este sería un mundo mejor...

Los niños se pelean pero al poco tiempo olvidan hasta porque se habían peleado y rápido vuelven hacer amigos...

En cambio nosotros los adultos, como que nos cuesta un poco más el dar perdón, no digamos el pedir perdón.

Decimos que perdonamos, pero solo lo decimos y lo hacemos del diente al labio, cuando realmente perdonar es darle vuelta a esa página de nuestro libro de la vida, y que mejor si la puedes arrancar y quemar para que no quede nada de ella.

Salu2...

Publicar un comentario en la entrada