El ser humano le pide a Dios cada vez mas, mas de lo que el mismo ser humano puede manejar, mas de lo que el ser humano puede entender. Dios lo concede algunas veces para darnos una lección de humildad, esa lección para quitar de nosotros la ambición desmedida. ¿podrá el ser humano ser menos quejumbroso y aprender a vivir bajo los designios de Dios?
Vía / Inovavox




2 comentarios:
Ciertamente nos quejamos por todo, y no queremos darnos cuenta de todas las bendiciones que recibimos a cada momento. Por eso es bueno tomarse un minuto para sí mismo y ver todo lo que tenemos, podría sorprendernos lo que encontramos, a veces mucho más de lo que necesitamos; Dios en su infinita sabiduría sabe cómo hacernos entrar en razón.... aunque a veces no lo entendamos.
Saludos
hey, lo defecó la rana? Jajajajaja!
Dios nos manda pruebas para nuestra vida, poquito a poco... sino probablemente nos volveriamos locos a la primera.
Publicar un comentario en la entrada