
Twitter ha desarrollado una habilidad que muchos poseen pero ignoran, la capacidad de sintetizar ideas, de lograr resumir en pocas palabras un pensamiento. Además, contar historias a partir de una imagen y describir un evento bajo una Hashtag. Y se hace normal porque el modelo se replica a toda hora y en diferentes esferas e idiomas. Sintetizar y saberlo.
¿Quién pensaría que vídeos de bailes que una década antes parecerían ridículos, hoy son los más compartidos en los medios sociales. Es porque el ser humano se ha alienado de los efectos de la viralidad de Internet, modificando prácticas y gustos. Gustos alienados.
Se le llama ola social o marea social, pero a mi criterio se trata de un océano de interactividad. No ola ni marea, porque ambos son movimientos alternativos del océano, la ola viene y va, la marea se rige a los efectos de la luna y el sol. Hay olas, pero de información basadas en eventos, y mareas producto de acontecimientos relevantes. Pero al final, el tiempo social que vivimos llegó para quedarse y seguirá vigente por ello es océano.
Hoy vemos una palabra subrayada y asumimos que posee un vínculo a otro sitio para ampliar la información, lo cual significaba algo muy diferente en los noventa.
Los pulgares eran usados para marcar espacios en el teclado, ahora son el foco central de la redacción, y el resto de dedos pasan a segundo plano, cumpliendo la tarea de sostén para un dispositivo. La forma de escritura inversa.
Muchos más hábitos serán modificados y el cambio se evidenciará cuando ya estén adoptados por la masa. Presenciamos la alteración de prácticas cotidianas a una velocidad impensable, todo esto, fruto de la conectividad. Leer más...












